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Descubre la Ruta de los Bécquer en el Moncayo aragonés y revive la magia de sus leyendas
Joaquin Dominguez La Cruz Negra
Joaquin Dominguez La Cruz Negra

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El 22 de diciembre marca el fecha aniversario del fallecimiento de Gustavo Adolfo Bécquer, uno de los poetas más importantes de la literatura de nuestro país y que da su nombre a nuestro alojamiento en Vera de Moncayo.

Por esto, este mes, hemos decidido hablaros sobre uno de los atractivos de nuestra zona, la ruta de los hermanos Bécquer.

Sigue leyendo para descubrir la ruta que puedes recorrer en familia y para emprender un viaje de unas horas al pasado: La Ruta de los Bécquer.

La historia de Bécquer y su vínculo con el Moncayo

La historia de Bécquer y su vínculo con el Moncayo es un tema fascinante que nos transporta a la vida y obra de uno de los más grandes poetas románticos españoles. Gustavo Adolfo Bécquer, reconocido por sus poemas llenos de melancolía y pasión, encontró inspiración en el imponente paisaje del Moncayo, una montaña situada en la provincia de Zaragoza, donde se encuentra nuestra casa rural.

El Moncayo se convirtió en un escenario recurrente en las obras literarias de Bécquer. Sus cimas nevadas, sus bosques frondosos y su misteriosa belleza capturaron la imaginación del poeta, quien encontraba refugio y conexión espiritual en este lugar único.

En sus poemas, Bécquer retrata el Moncayo como un símbolo de soledad, tristeza y amor perdido. Sus versos evocan la majestuosidad del paisaje mientras exploran los sentimientos más profundos del alma humana.

pico moncayo al fondo nubes visto trasmoz

Gustavo Adolfo Bécquer, reconocido poeta español del siglo XIX, comenzó a redactar las emblemáticas «Cartas desde mi Celda» en el año 1864. Surgieron durante su estadía de reposo en el Monasterio de Veruela, donde buscó refugio para recuperarse de un desafortunado episodio de tuberculosis.

“Todas las tardes, y cuando el sol comienza a caer, salgo al camino que pasa por delante de las puertas del monasterio, para aguardar al conductor de la correspondencia, que me trae los periódicos de Madrid. Frente al arco que da entrada al primer recinto de la abadía se extiende una larga alameda de chopos tan altos que, cuando agita sus ramas el viento de la tarde, sus copas se unen y forman una inmensa bóveda… Nada más hermosamente sombrío que este lugar”

1146px Firma de Gustavo Adolfo Becquer

En estas cartas, Bécquer abordó sus temas favoritos: el amor apasionado, la magia cautivadora, la atmósfera exótica y los misterios medievales. Así pues, nos sumergió en la fascinante esencia del Romanticismo literario con su pluma.

LA RUTA DE BÉCQUER:

La ruta de los hermanos Bécquer es una experiencia única que conmemora su estancia y paseos por estas tierras pintorescas del Moncayo.

Ya sea caminando, en bicicleta de montaña o a caballo, podrás disfrutar de esta mágica travesía. A lo largo del recorrido, te encontrarás con varios paneles informativos (hasta ocho en total) que te sumergirán en los recuerdos, imágenes y textos de Gustavo Adolfo, así como imágenes alusivas a la zona de Valeriano, su hermano. No puedes perderte la emblemática Cruz Negra de Veruela o conocer cómo construir un castillo en una sola noche.

ruta de becquer veruela

Monasterio de Veruela - Trasmoz - Litago

  • Duración: 4:10h
  • Desnivel de subida: 180m
  • Desnivel de bajada: 55m
  • Distancia: 7,3 km

El recorrido comienza en el pintoresco monasterio de Veruela, un lugar que tuvo el honor de acoger a los hermanos Bécquer en varias ocasiones. Hoy en día, hay un espacio expositivo dedicado a recordar la estancia de estos personajes y la influencia que esta región tuvo en sus obras.

Justo frente a la entrada del monasterio, al otro lado de la carretera, se encuentra la Cruz Negra o cruz de término, erigida durante el mandato del respetado Don Carlos Cerdán Gurrea entre los años 1561 y 1586.

Es fascinante saber que ese fue el lugar donde Gustavo Adolfo Bécquer solía sentarse pacientemente a esperar la llegada de su preciado periódico.

Joaquin Dominguez La Cruz Negra
Cuadro de Joaquín Domínguez Bécquer (primo del padre de Gustavo Adolfo) - 1867

Desde aquí se inicia un viaje hacia el yacimiento de La Oruña, un impresionante asentamiento celtibérico de la segunda Edad del Hierro.

Este lugar nos brinda valiosas evidencias sobre la economía de esa época, en particular la extracción de hierro para la elaboración tanto de armas como de herramientas, así como también el arte cerámico. Los increíbles hallazgos desvelados durante las excavaciones en este poblado son exhibidos con orgullo en el Centro de Interpretación del Poblado Celtíbero ubicado en Vera de Moncayo.

De la Oruña a Trasmoz

Desde La Oruña, seguimos recorriendo el sendero PR-Z 2 hasta llegar a Trasmoz. El camino está marcado con señales claras, a pesar de ser una sucesión de cruces de caminos agrícolas. A medida que avanzamos, nos encontramos con una ligera elevación del terreno donde se encuentra el castillo de Trasmoz. Este castillo medieval es uno de los mejor conservados en la Comarca de Tarazona y el Moncayo. Según cuenta la leyenda transmitida por Gustavo Adolfo Bécquer, fue construido en tan solo una noche por un nigromante musulmán.

La historia de Trasmoz es fascinante y cautivadora, llenando la vida de sus habitantes con un aura mágica.

Este encantador pueblo se encuentra envuelto en un sinfín de leyendas que hablan de brujas, magos y aquelarres. El castillo que domina el paisaje se convierte en el epicentro de estas historias, despertando la curiosidad y la imaginación de quienes lo rodean. No es sorprendente que Trasmoz haya adquirido tal protagonismo en el mundo de las leyendas y los mitos.

Gustavo Adolfo Bécquer encontró inspiración en este lugar para crear obras inolvidables. En una visita frecuente a esta comarca encantada, Bécquer plasmó la intrigante historia de la famosa bruja Joaquina Bona Sánchez, también conocida como «Tía Casca». Trasmoz se convierte así en un escenario donde realidad y fantasía se entrelazan, transportándonos a épocas pasadas donde lo sobrenatural parecía estar presente en cada rincón del pueblo.

Vale la pena recorrer las empinadas y sinuosas calles de Trasmoz para descubrir los tesoros que se encuentran en cada esquina.

De Trasmoz a Litago, el final de la Ruta

Después de salir del pueblo, dejamos atrás el PR-Z 2 en el mirador de los olivos y seguimos por una pista que nos lleva hacia el suroeste. Después de aproximadamente 3, 4 km desde Trasmoz, la ruta se vuelve a conectar con el PR-Z 2 hasta llegar a la encantadora localidad de Litago. Esta población, donde finaliza nuestra ruta, ha sido inmortalizada por Bécquer en varias de sus obras literarias, sobre todo en ‘Cartas desde mi celda’.

Desde Litago, emprenderemos el regreso al Monasterio de Veruela siguiendo el mismo camino. No te pierdas esta oportunidad única para experimentar estos hermosos lugares llenos de historia y belleza natural.

OTRAS RUTAS DESDE EL MONASTERIO DE VERUELA

Los Caminos de Veruela te transportarán a la época en la que los hermanos Bécquer exploraron estas tierras durante su estancia en Veruela. Estos doce itinerarios reviven los antiguos caminos que los monjes solían recorrer siglos atrás para visitar los encantadores pueblos pertenecientes al señorío del Monasterio.

¡Descubre estos fascinantes senderos llenos de historia y belleza!

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